POLICIALES

Juicio por el crimen de Fernando Baéz Sosa

Momentos culminantes en el juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa. Los ocho rugbiers podrían ser condenados a cadena perpetua.

La fiscalía que interviene en el juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa, cometido en enero de 2020 en la puerta de un boliche de la localidad de Villa Gesell, acusó a los ocho rugbiers imputados de ponerse "de acuerdo para darle muerte" al joven, al atacarlo "por sorpresa" aprovechando "que se encontraba conversando en la vereda, distraído".

Luego de la etapa de declaraciones de testigos, peritos y hasta de los propios implicados, este miércoles comenzaron los alegatos.

La etapa de alegatos que se desarrollará desde este miércoles y hasta el jueves ofrecerá a su vez la última chance de expresarse para los ocho imputados antes de que los tres miembros del Tribunal Oral en lo Criminal 1 de la ciudad de Dolores determinen si son o no culpables.

Tras el pedido de prisión perpetua por parte de la fiscalía y los abogados de los padres de Fernando, este jueves será el turno del alegato de defensa.

Se espera que durante la jornada de este jueves sea el momento de la defensa de los ocho rugbiers a cargo de Hugo Tomei para intentar convencer al Tribunal de que el asesinato de Fernando ocurrió durante una pelea, y en ese caso la imputación sería por "homicidio en riña o agresión", aunque no se descarta que vaya por el "homicidio preterintencional".

Ante esta acusación la pena se reduciría a seis años como máximo y tres como mínimo, lo que sería un rango clave ya que los jóvenes están presos desde 2020 -con prisión preventiva-, lo que les permitiría quedar en libertad.

Terminó el alegato de los abogados de los padres de Fernando Báez Sosa

Los fiscales y el particular damnificado que intervienen en el juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa, cometido el 18 de enero de 2020 en Villa Gesell, pidieron en el día de ayer,  que los ocho acusados sean condenados a prisión perpetua como coautores del delito de "homicidio agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas" en concurso ideal con las "lesiones leves" por la golpiza a los amigos de la víctima.

Tras más de diez horas de alegatos ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Dolores, el pedido de los fiscales Juan Manuel Dávila y Gustavo García; y de los abogados de los padres de la víctima recayó sobre Máximo Thomsen (23), Enzo Comelli (22), Matías Benicelli (23), Blas Cinalli (21), Ayrton Viollaz (23), y Luciano (21), Ciro (22) y Lucas Pertossi (23).

En su alegato, Dávila aseguró que los ocho imputados son "coautores" del homicidio porque tuvieron "el co-dominio del hecho, la posibilidad de emprender, proseguir y detener el curso causal del delito".

Fernando Burlando, abogado de los padres de Fernando Báez Sosa, adhirió este miércoles por la tarde al pedido de la fiscalía de condenar a prisión perpetua a los ocho acusados del crimen, sostuvo que "todos" los imputados tuvieron la "voluntad de matar" y planearon una "cacería humana", mientras que la víctima fue "fusilada a golpes y patadas".

"La imagen de Fernando de rodillas pidiendo clemencia. Esa es la imagen que para esta representación justifica ni más ni menos el pedido de prisión perpetua para los acusados", afirmó el letrado del particular damnificado en su exposición ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Dolores.

Fernando Burlando adhirió "en un todo" al alegato de la fiscalía y señaló que Fernando "fue objeto" de "una cacería humana".

"Todos, absolutamente todos participaron, todos asesinaron a Fernando. Nuestro reclamo de Justicia ante lo que no dudamos en llamar el suplicio de Fernando, la responsabilidad de quienes fueron sus ocho asesinos, se resume fundamentalmente en dos momentos de salvajismo y de horror", describió. "Fernando de rodillas, sus manos en el piso y sin siquiera mirar, porque tal vez entendió que esa mirada podía significar una falta de respeto, levanta su mano y pide clemencia. La respuesta fue una patada a la cabeza, una más y otra más", indicó Burlando, quien describió a la víctima en ese momento de la agresión como "una bolsa de papas".

Para Fernando Burlando, los acusados "tomaron la decisión y mataron" y remarcó: "Hubo voluntad de matar y por eso mataron. Tendieron esa madrugada sobre Fernando un verdadero cerco humano poder actuar sobre seguro."

"Los ´azotadores´ estaban ahí cerca, pegados y decidían el momento oportuno para castigar a Fernando a mansalva. Previamente lo marcaron, lo cercaron, esperaron el momento justo en que se retiran los funcionarios policiales así no tenían ningún tipo de valla, nada que los frene", señaló. Y continuó: "Una vez rodeado, lo atacaron por diferentes flancos. Aunque el ataque clave fue el que impusieron por detrás y todos, absolutamente todos juntos."

Para Fernando Burlando, los acusados "eran los cazadores y querían su trofeo". Según el letrado, "los golpes que fueron como disparos, cada golpe era un disparo, cada patada era un tiro", por lo que Fernando "fue fusilado a golpes y a patadas".

"Luego se abrazaron y comieron. Se llevaron el trofeo y lo celebraron. Lamiéndose las pruebas, la sangre de sus víctimas, advirtiendo al resto de los verdugos ´de esto no se habla`", añadió.

Fernando Burlando señaló al acusado Máximo Thomsen como "líder de la manada" y quien fue acompañado por "sus obsecuentes".

"Anunció el desenlace con un gesto por demás elocuente, el dedo pasándoselo por la garganta", recordó Fernando Burlando sobre la seña de Máximo Thomsen. "Sabían que habían matado a un joven, y entre alegría y emoción, en algún momento tuvieron la idea de volver a buscar a los amigos de Fernando. Tras semejante acto salvaje, no solamente huyeron de la escena del crimen, sino que además trataron de disfrazar lo ocurrido con una serie de actitudes", explicó. Y en ese sentido destacó que acusaron "a una persona inocente que estaba a cientos kilómetros del lugar", en referencia al remero Pablo Ventura, quien se hallaba en Zárate.

"Fernando tenía una vida por delante, sueños por cumplir, que los acusados le arrebataron por la simple decisión de matar. Mataron por matar, por ganar, por un empujón, por llevarse un trofeo en la vida. No les importó a quién, evidentemente desde el primer cruce que tuvieron con Fernando su plan fue matar", añadió.

Respecto del móvil del crimen, Fernando Burlando sostuvo que la prueba acredita que se debió a un incidente previo dentro de "Le Brique" que se produjo por "la excesiva cantidad asistentes" en el boliche. Precisó que una serie de golpes cruzados entre ambos grupos, "motivó que Fernando intercediera para separarlos y se enfrentara" a Thomsen, quien realizó "una amenaza concreta de muerte" mientras era expulsado, al "apuntar y pasarse la mano por el cuello de izquierda a derecha".

Da acuerdo al letrado, aproximadamente a las 4.37, los acusados llevaron adelante el ataque contra Fernando, que era su "objetivo desde que tuvo el incidente con Thomsen.

"Una vez reunidos llevaron adelante el plan, acordando consciente y libremente entre todos matar a Fernando con perversidad reflexiva, contando con el factor sorpresa, producto de la desatención de la víctima", manifestó.

Comentarios
Volver arriba