
LO QUE SE DESTRUYE HOY LLEVARÁ DÉCADAS RECONSTRUIRLO...
Julián Moreno presidente de APYME analizó lo que está pasando con la actividad económica e industrial en los últimos meses.
Julián Moreno es presidente de APYME, entidad que nuclea a pequeñas y medianas empresas de todo el país, analizó lo que está pasando con la actividad económica e industrial en los últimos meses.
Frase destacada:
“Lo que se destruye hoy llevará décadas reconstruirlo, porque no solo se pierden máquinas, se pierde el capital intelectual de nuestra industria". "Sin actividad no hay más empleo, solo hay más despidos"
La profunda retracción de la economía argentina ha puesto en jaque a las pequeñas y medianas empresas, consolidando un escenario que la dirigencia gremial califica como alarmante tras el cierre de 24.000 pymes desde finales del año pasado. En este contexto, Julián Moreno, presidente de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME), analizó el impacto de la crisis y la falta de perspectivas de reactivación del sector.
Durante una entrevista en el Canal 10 de Junín, el dirigente analizó con dureza los indicadores económicos actuales, señalando que la parálisis de la actividad no es un fenómeno aislado sino un golpe generalizado a toda la estructura fabril del país. Al respecto, Moreno afirmó que "todo el sector industrial está cayendo, textil, metalúrgico, aparatos y electrónica, todo está por debajo del 20% o 25% respecto al año pasado, son indicadores traumáticos". Además, en el Canal 7 de Mendoza agregó: "La baja de la inflación que celebra el Gobierno se explica básicamente por la caída brutal del consumo", criticando así la gestión económica del gobierno nacional.
Ante el cierre de pymes de todo el país, el Presidente de APYME, declaró en Canal 13 de San Juan: "Estamos viendo una caída que ya no es solo estadística, es el cierre efectivo de 24.000 empresas desde fines del año pasado, lo que representa una pérdida masiva de puestos de trabajo genuinos”. Y agregó en declaraciones al Canal 11 de Entre Ríos: “Lo que se destruye hoy llevará décadas reconstruirlo, porque no solo se pierden máquinas, se pierde el capital intelectual de nuestra industria".
En sintonía con este análisis, Moreno dialogó con el Canal 7 de Santiago del Estero, donde puso el foco en la caída del consumo interno como el principal motor de esta crisis. Allí subrayó que el problema central radica en la pérdida de poder adquisitivo de la población: "Sin actividad no hay más empleo, solo hay más despidos", advirtió, instando a comprender que la falta de demanda en el mercado doméstico es lo que termina por asfixiar a los pequeños productores que dependen exclusivamente de las ventas locales.
También en diálogo con el Canal 10 de Córdoba, Julián Moreno se refirió a la caída intermensual de la industria y cómo la apertura de importaciones acelera el proceso de desindustrialización. Al respecto, señaló que "crecen sectores exportadores pero se debilita la demanda interna", marcando la contradicción de un modelo que favorece a grandes sectores concentrados mientras el entramado pyme, se reduce mes a mes ante la imposibilidad de competir en costos y enfrentar la suba de insumos.
Por otro lado, en su intervención para el Canal 12 de Puerto Madryn, el titular de APYME profundizó en las causas que aceleran esta crisis, poniendo el foco nuevamente en el impacto sobre el trabajador argentino. Moreno explicó que "aumenta la porción de bienes terminados que básicamente reemplazan trabajo local por trabajo extranjero y el desempleo sigue aumentando", señalando que la sustitución de producción nacional por productos importados es el golpe de gracia para muchas fábricas que ya no encuentran incentivos para producir.
Finalmente, en declaraciones para el Canal 7 de Bahía Blanca, Moreno cerró su análisis con una reflexión cargada de pesimismo sobre el futuro inmediato del empresariado local. El referente pyme concluyó de manera tajante sobre la inviabilidad del modelo vigente: "Argentina se convierte en un país inviable para la producción, tengo ganas de creer pero no veo de dónde, no tengo de qué agarrarme", resumiendo el sentimiento de un sector que se encuentra luchando por una supervivencia que parece cada vez más difícil de sostener.